Fidelidad y confianza en tiempos de crisis

Querido hermano y hermana:

Hoy más que nunca quiero acercarme a ti para acompañarte a través de esta etapa desafiante que vive el mundo y de la cual , si bien no nos podemos abstraer, sí podemos confiar en el Señor y ejercer la poderosa herramienta de la fe. Según Su palabra atravesaremos momentos sombríos y de dificultad pero la luz de Su presencia nos hará compañía.

¨En el mundo hallaréis aflicción, pero confíen que yo he vencido al mundo¨ - nos dejó dicho el Señor en Juan 16:33.

La aflicción es indeseada en la vida de cualquier cristiano, pero al mismo tiempo llega a ser un vehículo a través del cual nos acercamos más intensa y sinceramente a Dios.

Hoy quiero animarte a buscar más intensamente la voluntad del Señor y aprender a esperar en Él. Haz todo lo que esté a tu alcance para ajustar tu vida a lo que El Salvador te señala y puedo asegurarte que verás de manera clara y significativa que el Cielo te guíará y obrará bendición en tu vida.

¿Sabes? Porque también soy un ser humano como tú debo confesarte que por momentos en mi vida también he tenido preocupaciones que me han robado el sueño, y con cada una de ellas he ido aprendiendo que funciona y es de enorme bendición imitar lo que hacía el salmista que escribiera ¨En paz me acostaré y asi mismo dormiré porque sólo tu Señor me haces vivir confiado¨. Salmos 4:8

Hay muchos que hoy sienten temor y experimentan inseguridad e inestabilidad. Pero nosotros somos hijos de un Dios vivo que ha mostrado de sobradas maneras que está al control de nuestras vidas.

Y quiero que no olvides que la única manera de protegernos hoy como en el futuro es colocando cada día nuestras desiciones en armonía con la voluntad de Dios. Ser fieles y cuidar nuestro camino. Ser fieles con lo máximo y con lo mínimo. Ser fieles con nuestro tiempo, nuestros recursos, el cuidado de nuestra salud y con nuestros talentos. Recuerda que para el Señor ¨el que es fiel en lo poco en lo más será fiel¨ y que está deseoso de darnos mucho más aún de lo que hasta hoy hemos recibido (Lucas 16.10).

Si deseas que en algún momento oremos juntos y nos confortemos con un pensamiento de la palabra de Dios, escríbeme un mensaje y trataré de estar allí para tener un momento de consagración contigo y con tu familia.

Es verdad que son tiempos difíciles, pero más difícil serían estos tiempos si no tuviéramos al Señor. ¿No te parece?

No desesperes. Sigue adelante que nuestro galardón está pronto.

Con todo aprecio

Tu pastor

Jorge Quintiana

Iglesia Adventista de la Comunidad