Hay un tesoro en ti

Actualizado: 27 de nov de 2018

El mensaje de hoy hace énfasis en la importancia de reconocer que, muy por encima de todo aquello que se considera valioso, la mayor riqueza de un hijo de Dios es tenerle en su vida. Al mismo tiempo, la palabra de Dios nos dice que Él también nos considera más que valiosos, dado al enorme sacrificio que hizo por nosotros.

Debemos notar que la manera que Dios nos ve es muy diferente a la manera que nosotros nos vemos y aprender a aceptar lo importante que somos para el Señor. Muchas veces nosotros podemos juzgarnos muy duramente al mirarnos a través de la vara de la perfección olvidando que si algo es humano, no puede ser perfecto y que Dios es puro y desea enseñarnos a caminar en justicia pero que siempre nos mira lo hace con amor y con gracia abundante. Él sabe que los planes que tiene para cada uno de nosotros los puede realizar si es que le permitimos obrar en nuestras vidas.

Hoy en día, es notable que muchos cristianos se encuentran muy tristes y sin esperanza. Tal vez desconozcan o se hayan olvidado de los planes maravillosos que el Cielo tiene para cada uno de sus hijos. Las personas que están llenas del Espíritu Santo, a pesar de las dificultades de la vida, sienten el gozo de estar rodeados de las bendiciones de Dios. Es maravilloso saber que, por la gracia de nuestro Dios, hay una fortuna en nuestra iglesia. Para Dios la iglesia es un tesoro que contiene muchos diamantes. Cada miembro de su grey es un diamante, aunque tal vez no ha llegado al punto de creerlo o de permitirle a Dios trabajar con su vida para hacer descubrir la belleza que él ve en cada uno de sus hijos. En nuestra iglesia todos tienen algún talento o habilidad para hacerle el bien a otro, para compartir el evangelio con los demás. También debemos reconocer el valor que tienen las personas que Dios pone en nuestras vidas. Dios coloca tesoros en forma de algunas personas que nos acompañan en esta vida.

Pero el saberse amado por quienes le rodean, debe hacer al cristiano sentirse agradecido con Dios. La biblia también nos dice que nuestro mejor tesoro es Jesús. En 2 de Corintios 4:6-7 dice: “Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo. Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros.” Meditemos esta semana en estos versículos y pidamos a Dios que nos ayude a descubrir el valor con que Él no mira, la importancia de la gratitud por las personas que nos rodean y lo prioritario que debería ser hacerle en nuestro corazón un espacio especial para que Él viva.

Pastor Jorge Quintiana