La crianza de nuestros hijos

Actualizado: 14 de ene de 2019


La crianza de los hijos es una de las tareas más difíciles que trae satisfacción cuando haces de ella un mundo de aprendizaje en familia. Papá y Mama o alguna figura de autoridad en el hogar, son fundamentales para el buen desarrollo cognitivo, emocional del niño en etapa de crecimiento.

Existen algunos consejos para que sientas satisfacción como papá y mamá, también para que disfrutes más de tus hijos.


Estimula la Autoestima de tu hijo

Todos los niños empiezan a desarrollar su Yo a través de los padres, con su mirada, el tono de voz como usualmente se comunica en familia, el lenguaje que utilizan papá y mamá, el abrazo, el beso y todo contacto corporal que los padres le transmitan.

Las palabras y acciones tienen influencia casi total en el desarrollo de la autoestima más que ninguna otra cosa. El elogio de los logros, aunque sean pequeños les dará confianza en sí mismo y les permitirá sentirse orgullosos. Permitirles que desarrollen actividades solos los hará sentir que son capaces y fuertes. Por el contrario cuando lo comparas con otros niños o le haces comentarios denigrantes le hace sentir que son inútil.

Evita las afirmaciones con palabras hirientes. Los comentarios como ¡Te comportas como si fueras un bebe!, ¡Compórtate como tu hermano!, ¡No llores que eso es de niños bobos o débiles!, esas u otras afirmaciones causan el mismo daño que los golpes físicos. Elige las palabras con cuidado y sea compasivo. Dile a tu hijo que todas las personas cometen errores y que tú lo amas, dale un abrazo, incluso cuando no apruebes su comportamiento.


Reconozca las buenas acciones

Felicitar al niño cuando realiza una actividad o acción es positiva para su desarrollo de su autoestima. “Hiciste la cama sin que te lo pidiera. ¡eso es genial! O “fuiste muy paciente con tu hermana” ¡excelente hijo, lo hiciste bien! Estos comentarios serán eficaces para alentar la buena conducta a largo plazo.

Propóngase todos los días felicitar a sus hijos. Sea generoso con las recompensas de amor, gratitud, abrazos, elogios, pueden hacer maravillas y suelen ser suficiente gratificación. Pronto descubrirás que estas cultivando el comportamiento que desearías ver en un futuro.


Establezca límites y sea coherente con la disciplina

En todos los hogares es necesaria la disciplina. Su implementación es ayudar a que los hijos elijan comportamientos aceptables y aprendan a auto controlarse. Esto les permitirá en el futuro ser adultos responsables.

Establecer las reglas en la casa ayuda que los niños entiendan sus expectativas y desarrollen el autocontrol. Algunas de las reglas pueden incluir por ejemplo, “no mirar la televisión hasta que estén hechas las tareas”. No permitas los golpes, burlas hirientes y amenazas, porque esto llevara a que tu pierdas autoridad y ganes el miedo en el niño.

Es recomendable que las reglas que establezcas tengan permanencia en el tiempo, no ser tan rígidos pero si cumplidos con los acuerdos establecidos previos a una conducta inadecuada. No puede disciplinar a los niños por una mala contestación un día e ignorar el hecho al día siguiente. Ser consistente les enseña que es lo que usted espera.


Aparte un tiempo para sus hijos.

Se hace difícil en estos tiempos que los padres y los hijos se reúnan para una comida en familia. Sin embargo, es probable que no haya nada que a los niños les guste más que eso. Levántate 30 minutos antes de ir a trabajar y desayuna con tus hijos o deja los platos en el fregadero y salga a caminar después de cenar. Los niños que no reciben la atención de papa y mama a menudo sobreactúan o se comportan mal en la casa o en la escuela porque, de ese modo, están seguros de que recibirán su atención.

Muchos padres programan tiempo para pasar con sus hijos una noche especial cada semana para estar juntos. Deja que tus hijos participen en la toma de decisiones de encuentros semanales en familia, esto les traerá grandes gratificaciones en el comportamiento diario de sus niños.

Los padres deben hacer el mayor esfuerzo para estar disponibles cuando sus hijos expresen el deseo de hablar o participar en actividades familiares. Asistir al templo, conciertos, juegos deportivos, parques y otros eventos con los niños y adolescente es una forma de transmitir afecto, y te permite conocer otros aspectos de tu hijo y amigos que son importantes.

No te sientas como padre y madre culpable porque trabajas y no puedes estar cien por ciento con tu hijo. Háblale a tus hijos de tu trabajo, de lo que haces en él, ellos reconocerán el esfuerzo que tú realizas y el tiempo maravilloso que dedicas para atenderlos.


Sea un modelo a seguir

Los niños pequeños aprenden mucho sobre cómo actuar al observar a mamá y papá. Cuanto más pequeño, más lo imitan. Antes de reaccionar agresivamente o enfurecerse frente a su hijo, piense en lo siguiente: ¿es así como desea que el niño se comporte al enfadarse? Este siempre consciente de que sus hijos lo están observando. Los estudios han demostrado que por lo general, los niños que dan golpes imitan el modelo de agresión de su hogar.

Sea el ejemplo de las cualidades y actitudes que desea cultivar en sus hijos: respeto, solidaridad, cordialidad, honestidad, amabilidad, tolerancia y otros. Ser generoso, ayudar al más necesitado sin esperar una retribución. Exprese su agradecimiento y haga elogios. Sobre todo, trate a sus hijos del mismo modo que espera que otras personas lo traten a usted.


Haga de la comunicación una prioridad

La comunicación es el vínculo para lograr buenas relaciones familiares. No esperar que los niños hagan todo solo porque usted como padre o madre “así lo dice” ellos merecen y desean explicaciones al igual que los adultos. De no hacerlo ellos comenzaran a cuestionar los valores y motivaciones, y si estos tienen fundamentos. Los padres que razonan con sus hijos les permiten entender y aprender sin emitir juicio de valores.

Expresar los sentimientos, inviten a su hijo a que busquen juntos una solución. Haga sugerencias y ofrezca alternativas. Además, este dispuesto a escuchar las sugerencias de su hijo. Negocie. Los niños que participan en la toma de decisiones están más motivados a llevarlas adelantes.


Demuestre que su amor es incondicional.

Como guía, papá y mamá tienen la responsabilidad de guiar y corregir a sus hijos. Sin embargo la forma como lo hagan marcara la autoestima de su niño. Déjele saber porque le corrige y lo mucho que lo ama, no le cuestione, ridiculice delante de gente externa, buscar defectos, echarle la culpa, todo esto puede debilitar la autoestima y provocar resentimientos. En cambio haga un esfuerzo por educar y alentar, incluso cuando discipline a sus hijos. Asegúrese de que ellos sepan que, aunque desea y espera algo mejor la próxima vez, su amor es incondicional.


Esté consciente de sus propias necesidades y limitaciones como padre

Enfréntelo, usted no es un padre perfecto. Como jefe de familia, tiene fortaleza y debilidades. Reconozca sus habilidades: “Soy cariñoso y dedicado”. Prometa trabajar en sus debilidades: “Debo ser más coherente con la disciplina”. Intente tener expectativas realistas para usted, su esposa y sus hijos. No es necesario que sepa todas las respuestas. Quítele tiempo a la crianza para hacer cosas que lo harán sentir feliz como persona o como pareja.

Preocúpese por su bienestar, en el amor a tu pareja, que son valores importantes para que sus hijos tomen como ejemplo a seguir.


La Licenciada Yuleida Urdaneta del Centro de Ayuda de Fuerzas para vivir escribe para el Departamento de Hogar y Familia de la Iglesia Adventista del Séptimo Día de la Comunidad en Chattanooga, Tennessee.